5 pasos para mantener tu vehículo en Otoño

El Otoño ha llegado y se empiezan a sentir las particularidades de esta estación. El descenso de temperatura, los fuertes vientos y las lluvias frecuentes se combinan para dificultar el momento de conducir. Pero con el mantenimiento adecuado del vehículo el Otoño no debería ser ningún problema.
Es fundamental tener en cuenta que las necesidades del auto son diferentes para cada estación del año, y estos son los principales cuidados que debes considerar en esta época:
Luces: es evidente que empieza a oscurecer más temprano, las noches se vuelven más largas y los días más cortos. Por eso, es necesario chequear que todas las luces funcionen bien. La visibilidad se encuentra más reducida, debemos asegurarnos de que podamos ver correctamente y que también nos vean.
Filtros y aceite: en esta época hay muchas toxinas en el aire, como polvo, arena y humos, que ensucian más los filtros. Estos son importantes para el buen funcionamiento del auto, porque mantienen limpio el motor. Es momento de asegurarse que sigan en condiciones o realizar su cambio. Es sencillo y podes hacerlo vos mismo. Además, de esta manera, ahorrás más en combustible y aceite, ya que cuanto más limpios los filtros, mejor será la combustión del vehículo y reducirá el consumo.
Neumáticos: como dijimos, las lluvias son más frecuentes en esta estación y, por lo tanto, aumenta la posibilidad de accidentes. En la conducción con lluvias el tiempo de frenado y reacción debe ser menor para evitar cualquier coalición. Si los neumáticos están gastados por los lados y su presión no es la adecuada, puede que no lleguen a frenar a tiempo. Durante el verano, el calor y altas temperaturas hacen que el neumático sufra en exceso. Luego con las lluvias del Otoño, si no se preparan correctamente, pueden patinar si están muy pulidas o cercanas a su límite mínimo en la banda de rodadura (1,6 milímetros). Si conducimos con los neumáticos desgastados y hasta el límite de su dibujo, sufriremos el riesgo de pérdida de adherencia y control del vehículo en mojado.
Limpiaparabrisas: en verano el polvo y el calor pueden resecar las gomas, chequearlo es rápido y sencillo y te evitarás un disgusto si llega a llover y no funciona correctamente.
Líquido refrigerante: es importante no utilizar agua. El líquido refrigerante lleva un producto químico que no se congela con las bajas temperaturas, el etelinglicol, que ayuda al vehículo en el proceso de mantener la temperatura constante, al igual que en la calefacción interna.
Y si has pasado una larga temporada cerca de la playa y en contacto con la arena es recomendable realizar una limpieza del motor para evitar y prevenir serios problemas. El polvo y la arena pueden dificultar el funcionamiento del motor, juntas y los cables en general.
La mejor opción es llevar el vehículo a una revisión general en tu taller de confianza, para evitar problemas y seguir cuidando a los tuyos. Pero si no podés invertir en ello, te recomendamos que por lo menos tengas en cuenta las recomendaciones de este artículo y puedas revisarlo vos mismo.